mar 042015
 

Un incunable es cualquier libro impreso entre los años 1440 (aprox.) y 1500.

Se toma como fecha inicial 1440 debido a la invención de la imprenta de tipos móviles por Johannes Gutemberg. A partir de ese momento la creación de libros experimentó una revolución sin precedentes.

Como fecha final se establece el año 1500. Una fecha arbitraria utilizada por el holandés Cornelius van Beughem en su obra Incunabula typographiae, el primer catálogo conocido de incunables fechado en el año 1688. Desde entonces se sigue utilizando como fecha final aunque con algunos matices.

Incunable de Johann Gruninger
En Escandinavia, según Svend Dahl, este período se extiende hasta el año 1550. En América, donde la introducción de la imprenta moderna también fue posterior, se conocen como incunables americanos a los libros impresos entre 1534 y 1619 aunque estrictamente no entren dentro de la categoría de incunables.

Existen también otro tipo de incunables, los nombrados como incunables xilográficos, anteriores a los incunables. En su impresión, en lugar de usarse los tipos metálicos móviles, se usaban planchas de madera. El ejemplar más reconocido de esta época es La Biblia de los Pobres.

Se calcula que en estos períodos iniciales se llegaron a imprimir la cantidad de 35.000 volúmenes procedentes de alrededor de 1.200 imprentas. De estos ejemplares solo una parte ha llegado hasta nuestros días.

Incunables

Esta es una lista de los primeros o más representativos incunables de la historia.

  • Misal de Constanza, considerado como el primer libro impreso de la historia por Johannes Gutemberg hacia el año 1449.
  • Biblia de Gutenberg, también conocida como Biblia de 42 líneas, uno de los mejores trabajos de impresión de Johannes Gutemberg hacia el año 1453-55.
  • Sinodal de Aguilafuente, el primer libro impreso en lengua española por el impresor Juan Párix de Heidelberg en Segovia en 1472.
  • The Recuyell of the Historyes of Troye, primer libro impreso en inglés por el impresor William Caxon en 1473.
  • The dictes or sayengis of the philosophres, primer libro impreso en Inglaterra por Caxon en 1477.
  • Passione di Cristo, primer libro impreso en Italia por Ulric Han en 1462.
  • Epistolae, primer libro impreso en Francia por el impresor Ulric Gering en 1470.
  • Doctrinale, primer libro impreso en Holanda hacia el año 1463.
  • Breviarium Othoniense, primer libro impreso en Escandinavia por Johann Snel hacia 1482.

Curiosidades

  • Las tiradas oscilaban entre 200 y 1.000 ejemplares lo que supuso una revolución sin precedentes respecto a épocas anteriores donde todas las copias eran manuscritas.
  • Las tres cuartas partes de la producción estaban escritas en latín.
  • La mayoría carecen de portada tal y como la conocemos hoy.
  • La temática principal era la religiosa seguida de la literaria.
  • Las primeras obras impresas fueron compuestas con letra gótica. En España los primeros tipos usados fueron romanos seguramente por influencia italiana.
  • Los primeros incunables no tenían colofón ni datos sobre la fecha o lugar de impresión. El primer colofón apareció en la obra Salterio impresa por Fust y Schoeffer el año 1457.
  • Tanto en la forma como en la apariencia trataban de parecerse lo más posible a los libros manuscritos anteriores.
  • El precio de un incunable en una subasta actual puede llegar a alcanzar valores entre los 5.000 y los 15.000€

Fuentes

Historia del Libro Autor: Hipólito Escolar Editorial: Ediciones Pirámide
Historia del Libro Autor: Fréderic Barbier Editorial: Alianza Editorial
Historia del Libro Autor: Svend Dahl Editorial: Alianza Editorial

Incunabula Short Title Catalogue (En)
Base de datos con referencias de todos los incunables impresos. Union Catalogue of Incunabula (En/De)
Catálogo de Incunables de la Biblioteca Nacional de España
Primeros libros impresos en inglés y en Inglaterra
Colección de incunables de la Universidad de Barcelona digitalizados
Los primeros libros impresos. Enciclopedia Británica (En)

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Aven

Historiador y Aventurero de día, Mago y Guerrero de noche siempre me ha gustado combinar la afilada hoja de mi espada con una bola de fuego o una tormenta de rayos.
Son... argumentos contundentes.

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