Abr 222015
 
 22 Abril, 2015  Publicado por a las 11:11  Añadir comentarios
Survival Zombie: Operación Guacamayo son una serie de posts ficticios basados en los Real Games de WRG y las Survivals Zombies organizadas por todo el territorio español.
La muerte de Cornelius Tamphels no fue la victoria que La Corporación estaba buscando. Nuevos brotes y nuevos peligros acechan a todos los supervivientes pero ellos estarán allí para detenerlos.
Si quieres participar consulta la página oficial. www.survivalzombie.es dónde encontrarás, todas las fechas y lugares de las siguientes infecciones.

 

Centro de investigación de enfermedades contagiosas. En algún remoto lugar…

-Doctor Zapato ¿qué le trae por aquí tan temprano? ¿Y un sábado? Hoy solo trabajan los becarios.
-Jorge, necesito acceder al laboratorio cuanto antes. Tengo que comprobar unos datos que recibí ayer por mail. La vida de millones de personas puede depender de….
-Lo siento doctor. Ya sabe que le aprecio mucho pero las normas son las normas. Sin identificación no puedo dejar entrar a nadie.

Mientras tanto no muy lejos de algún lugar remoto…

Equipo Rojo 7, todos preparados llega estimada en 4 minutos

Centro de investigación de enfermedades contagiosas. En algún remoto lugar, 1 minuto más tarde…

-Jorge, hace tiempo que estoy jubilado. ¿Como coño voy a tener una identificación? Pero tengo que entrar, tu familia podría morir en las próximas 24 horas si no verificamos estos datos. Mi familia podría morir, hasta el gato podría acabar en un agujero. Esto es realmente serio.
-Joder doctor nunca le había visto tan serio antes, pero las normas…
-Al cuerno con las normas. ¿Quieres vivir? ¿Quieres ver otro amanecer?

Mientras tanto a menos de 2 minuto de algún lugar remoto…

– No queremos supervivientes. Las órdenes son muy claras. Entramos en el complejo, nos cargamos a los objetivos y salimos por dónde hemos venido.
– Pero señor ¿y si el objetivo no está en el complejo?
– Estará Fernández, estará. Ahora mismo está detenido en la puerta principal.

Centro de investigación de enfermedades contagiosas. En algún remoto lugar…

-Solo puedo darle 2 minutos doctor. Espero que sea realmente importante sino me van a jubilar a mi también.
-Vamos, no hay tiempo que perder.

Dentro del Centro de Investigación de enfermedades contagiosas. En algún laboratorio…

-¡¡¡Zoilo!!! ¿todavía sigues de becario?
-Los recortes doctor, o eso, o emigrar al norte,  ya sabe que a mí las morenazas me pierden y Ingrid sigue aquí.
-Tengo algo muy gordo entre manos Zoilo y no hay tiempo que perder ¿recuerdas aquél proyecto en el que estuvimos investigando durante años?
-Si, lo suspendieron cuando usted se jubiló.
-Tengo que recuperar todos los datos. Y toma introduce todo lo que hay en el pen en el ordenador central. Desde aquí no podré trabajar.

500 balas fueron solo el principio.

El equipo Rojo 7 hizo uno de sus mejores trabajos ese día. Los primeros en caer fueron los dos agentes de seguridad que había en la entrada principal. El francotirador se ocupó de los que vigilaban el acceso a los laboratorios de nivel 5. Y el equipo se desplegó por todo el complejo como mercenarios entrenados y bien pagados.

Aquello fue una carnicería. Los otros dos agentes de seguridad que controlaban los pasillos solo pudieron bloquear el acceso segundos antes de oír la explosión que hizo saltar la puerta blindada por los aires. No vieron ni oyeron nada más.

Entonces fue cuando empezaron a sonar las alarmas y se escucharon los gritos de los becarios.

Solo necesitaron dos minutos para encontrar al profesor, al perro del conserje y a Jorge. Tres balas, una para el perro, una para el doctor y la última para Jorge que finalmente no vería su próximo amanecer.

Los becarios iban muriendo uno tras otro. Las balas silbaban en todas direcciones. Los cristales estallaban en mil pedazos y los productos químicos empezaban a combinarse de manera descontrolada.

Entonces sonó la alarma de riesgo biológico. Alguien, casi con toda seguridad Fernández, había disparado a algo donde se advertía claramente que no había que disparar. Si, el símbolo de la calavera y de virus chungo de cojones es una advertencia suficientemente clara para la mayoría de personas.

-Objetivo abatido señor. Solo quedan algunos becarios…
-No hay tiempo para eso. Parece que algún inepto ha decidido montar una fiesta de virus por su cuenta. Nos retiramos. Colocad las cargas explosivas y acabad con todo el edificio. No tiene que quedar nada.

Zoilo, Ingrid y Rebeca estaban en la zona de archivos, buscando la información del proyecto XZ-323. El conserje en su caseta, escuchando la retransmisión del último partido de 2ª regional.

La primera explosión convirtió en humo lo que antes había sido uno de los laboratorios de enfermedades contagiosas más destacado de la región, estuviera donde estuviera. La segunda explosión destrozó toda la zona de archivos y almacenaje del complejo.

La tercera explosión acabó con el resto de edificios. Y el conserje, algo mayor para su edad, seguía viendo la retransmisión del partido hasta que la onda expansiva destrozó con brutalidad su televisor y su garita de mantenimiento. Acabó tirado en el fondo de un pequeño cráter junto a otros tres personas, inconsciente y con cientos de cristales pegados a su cara.

Tal vez eso fue lo que les salvó. Tal vez lo mejor hubiera sido morir.

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Aven

Historiador y Aventurero de día, Mago y Guerrero de noche siempre me ha gustado combinar la afilada hoja de mi espada con una bola de fuego o una tormenta de rayos.
Son... argumentos contundentes.

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