May 292015
 
 29 mayo, 2015  Publicado por a las 11:11 Sin comentarios »

Torneo del Rey: La Elegida de los Dioses
Aventurero, héroe o simple mortal, esta es la oportunidad para demostrar tu habilidad y tu talento.

En el Torneo del Rey tienes disponible un nuevo reto al que enfrentarte y conseguir fama, gloria y porque no, un poco de experiencia en combate que llegado el momento siempre te puede venir bien.

En La Elegida de los Dioses la profecía está a punto de cumplirse. ¿Estarán preparados los elegidos para cumplir con su misión?

Accede al reto: La Elegida de los Dioses

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May 292015
 
 29 mayo, 2015  Publicado por a las 11:11 El Torneo del Rey, El Torneo del Rey Tagged with: ,  2 comentarios »

Si estás buscando las respuestas al Reto de La Elegida de los Dioses has llegado al lugar indicado joven aprendiz. Aquí hallarás todas las respuestas a las preguntas que durante tanto tiempo han perturbado tu placentero sueño.

La Elegida de los Dioses - Novelas de Fantasía

¿Donde empieza la aventura de Venus?
En un pasadizo oscuro

Precisamente ese pasadizo oscuro, al lado del mar, era su lugar secreto donde se evadía de sus problemas.

¿Cómo se llama el libro que lee Yelian?
Versos del Oráculo

El libro de los portales también habla de viajes a través de portales mágicos pero su autora es Laura Gallego. El Grimorio es un libro que contiene hechizos y otros conocimientos mágicos pero es anterior, muy anterior al nacimiento de Venus y por último El libro de los muertos es un libro sobre la mitología del antiguo Egipto donde se describe como superar el juicio de Osiris.

¿Quien fue el primer elegido?
Yelian

Sridêr es el que prepara a los elegidos desde tiempos remotos. Raistlin, al igual que Sridêr, también es un mago pero su mundo cobra vida en Crónicas de la Dragonlance y no en Cuentos del Círculo de Bardos y por último nos queda el compañero de Yelian, Gharin. Podría haber sido él pero el honor le corresponde a Yelian.

¿Qué tres razas habitan en Karman?
Ilms, elfos, y humanos

Humanos, orcos, elfos y dragones podemos encontrarlos en casi cualquier obra de fantasía épica, El señor de los Anillos, La Espada de Shannara… pero en la obra de Pedro Camacho descubrimos por primera vez a los ilms, unos seres en apariencia similares a los enanos pero con diferencias más que notables.

¿Qué objeto están buscando Yelian y Gharin?
El libro de los dioses

El resto de objetos ni siquiera aparecen en el libro. Si has marcado alguno de ellos deberías pensar seriamente en volver a leerlo con más tranquilidad.

¿Con qué sobrenombre se conoce a Sridêr?
El señor de la torre

El maestro del calabozo era un gran personaje pero como su nombre indica pertenece a Dragones y Mazmorras, un mundo algo alejado de La Elegida de los Dioses. El señor tenebroso también es un ser conocido por todos al igual que su archienemigo Harry Potter y el mago blanco es un mago que recorre bosques y valles en la Tierra Media, conocido por algunos como Gandalf el gris.

¿Qué tipo de colgante lleva Sridêr?
Una estrella de plata de 9 puntas

Un gema de cristal de roca es demasiado simple para un mago como Sridêr y en Karman resulta extremadamente difícil encontrar cenizas de dragón ya que como sabrás no existen los dragones en ese mundo.

¿A qué prueba se enfrentó D’horim en el templo?
A su pasión por el conocimiento

Efectivamente cuando el ilm se adentra en el templo tiene que enfrentarse a una de las mayores bibliotecas que haya visto jamás. Su ansia de conocimiento lo retiene, libro tras libro hasta que Elënwen logra rescatarlo.

¿Qué descubre Gharin en la búsqueda de la reliquia sagrada?
Que su amada Erissa sigue con vida

¿Qué nombre tiene la espada de Gharin?
Misericordia

Hasta donde llegan nuestros conocimientos Rompecorazones y Hierro de la venganza no son nombres de espadas aunque por otro lado bien podrían serlo, sobretodo Rompecorazones…suena tannnn romántico. Garra de Hielo si debería sonarte, es una de las espadas a las que ha dado vida Geroge R.R. Martín en su obra Canción de Hielo y Fuego.

¿Quieres probar con otro reto? Ahora es el mejor momento 🙂 Entra en los Retos del torneo del Rey

May 252015
 

La obra

«La elegida de los dioses» es el primer libro de la saga de fantasía Cuentos del Círculo de Bardos, del escritor Pedro Camacho. Hasta la fecha se han publicado los tres primeros volúmenes y el cuarto, y último libro de la saga, está en preparación.

Como complemento a la saga también puedes encontrar los extractos del Círculo de Bardos que pretenden aportar un punto de vista diferente y alternativo al mundo de Karma, donde se desarrolla la acción principal.

En este primer volumen Pedro nos introduce en la piel de Venus, una chica de la Tierra de 16 años que de repente aparece en un mundo ajeno, extraño, donde la magia y lo sobrenatural conviven con elfos, dioses, magos, ilms y otros personajes de los que solo había oído hablar en cuentos o relatos de fantasía. Toda la trama de esta primera novela gira en torno a una profecía de los dioses y a un mal que se avecina al que deberán hacer frente Venus y sus nuevos amigos, que la acompañarán y protegerán en este viaje que acaba de empezar.
Novelas de Fantasía - La Elegida de los Dioses
La maquetación del libro es un trabajo que el autor ha cuidado en todos sus aspectos. Es uno de esos libros que, al verlo en la estantería, llama la atención. La portada, obra del ilustrador Francisco José Palacios, nos invita a abrirlo y empezar con la lectura. El contenido interior no defrauda, en las primeras páginas podemos encontrar el mapa de Karma con información suficiente para poder seguir los pasos de los personajes y el desarrollo de la historia, así como varias ilustraciones de personajes y lugares que ayudan al lector a dar forma a sitios y nombres.

Vayamos con la lectura

Lo primero que vas a encontrar es un prólogo que te recomiendo que no pases por alto. Las palabras de David Mateo no hacen más que acrecentar las ganas de empezar con la historia y generan unas expectativas muy elevadas sobre lo que nos vamos a encontrar a continuación.

Es un libro ameno, fácil de leer, sin complicaciones. Con sus poco más de 100 páginas en una tarde de lluvia puedes dar buena cuenta de él y disfrutarlo. La historia quizá sea muy lineal, no hay subtramas, giros inesperados ni complicaciones adicionales que se podrían esperar en una novela enfocada a un público mayor, pero puede funcionar muy bien para el público juvenil al que va dirigido.

La historia y los personajes aportan pocas novedades. Un grupo de elegidos deben hacer frente a una serie de retos para luchar contra un mal mayor. Sin embargo destaca como el autor otorga a todo el conjunto su propia personalidad con toques sorprendentes y novedosos. Entre ellos encontramos a la raza de los ilms o los momentos de sinfonías mágicas, quizá lo mejor de toda la novela.

En cuanto a los personajes aún es pronto para poder valorar como van a evolucionar a lo largo de los libros, un aspecto en el que aún queda trabajo por hacer. Otorgar mayor personalidad, mayor complejidad y mayor carisma en los protagonistas pero manteniendo a la vez la simplicidad suficiente para no abrumar a los lectores que empiezan es una tarea complicada pero creo que necesaria más allá de las simples pinceladas y rasgos que se ofrecen.

Por otro lado uno de los puntos que me ha gustado especialmente es el uso que hace de las fechas y menciones a actos pasados. Con este recurso el autor consigue dotar a toda la historia de un pasado lejano desconocido, de un presente y de un futuro. Esto le otorga un cuerpo y una fuerza a todo el conjunto muy interesante y permite que el lector empiece a imaginar como era la situación antes del Imperio, qué fue lo que ocurrió y porque ocurrió…. en definitiva, deja espacio para que los lectores dejen volar su imaginación dentro de este nuevo mundo que poco a poco van descubriendo.

En resumen

Una obra que puede funcionar muy bien para el público infantil y juvenil al que va dirigido. Sin complicaciones, lineal y con unos personajes sencillos, que se podrían desarrollar más para aportar mayor fuerza a todo el conjunto, pero con una personalidad propia que el autor ha sabido transmitir a lo largo de la obra.


May 202015
 
 20 mayo, 2015  Publicado por a las 11:11 Tagged with: , , , , ,  4 comentarios »

La primera gota de luz que cayó poderosa sobre la Tierra, sirvió para curar toda la oscuridad en la que se encontraba inmersa. Aún tardó mucho tiempo en calentarla lo suficiente como para poder despertar así la vida que había congelada en ella. Todo era agua y tierra, y en el lugar donde cayó la primera gota, nació entonces el fuego.

Muy lentamente fueron creciendo los árboles bajo las nubes y a sus pies la hierba cubrió el suelo.

-Despierta- dijo la primera voz.

Y tuvo que repetirlo varias veces.
Relatos de Fantasía - Sleipnir
Entonces, la figura que yacía enterrada entre los musgos, aparentó moverse. El cuerpo desnudo, que no parecía de carne, se fue incorporando despacio hasta ponerse finalmente de pie, y el cabello largo dejó caer las hojas que lo habían ocultado, permitiendo ver unos suaves brazos, manos y pies.

Miró a su alrededor y vio más seres que parecían proceder de las cortezas de los árboles, de los musgos del suelo y de las hojas de las ramas que la rodeaban. Incluso algunos se fundían con el agua. Lo primero que hizo inconscientemente fue oír una voz en su cabeza y preguntarse qué estaba pasando, qué era ella y qué era lo que había a su alrededor.

Escuchó lo que decidió llamar silencio, y justo después sonidos extraños del bosque que llevaron a su cabeza nuevas preguntas.

Caminó entre aquellos seres como ella que se mostraban dormidos mientras aguantaba la respiración.

-Ven- escuchó.

Sintió entonces algo extraño en el pecho, unos leves golpes que se aceleraban, algo que la hizo detenerse y preguntarse si debía continuar avanzando.

-No tengas miedo.

Miedo. No sabía lo que era eso. En realidad no sabía lo que era nada, y sin embargo decidió seguir caminando.

-Aquí, un poco más adelante- dijo de nuevo la voz.

Tocó los árboles que dejaba atrás a su paso apoyándose levemente en ellos y la espesa corteza húmeda le agradó, al igual que el olor a tierra mojada. El suelo se convirtió con lentitud en hojas secas a medida que avanzaba, y se fueron quebrando con pequeños chasquidos bajo sus pies hasta llegar finalmente al centro del bosque, donde no había tierra abajo ni cielo arriba. El lugar de donde provenía esa voz.

-Al fin has despertado.

Miró a un lado y a otro y notó que aquellos golpes en el pecho iban cada vez más despacio. Se preguntó por qué.

-Puedes hablarme. Mueve tus labios para que los pensamientos que llegan a tu cabeza puedan salir. Pero cuidado, no digas todo lo que piensas. Con el tiempo sabrás que es mejor no

hacerlo.

-¿Qué soy?- fueron las primeras palabras que surgieron de su boca.

-Eres el principio. Una mujer. El primer nacimiento.

-¿Qué eres tú?

-Lo sabrás cuando hayamos terminado. Tu nombre será Embla.

-¿Qué es un nombre?

Se escuchó una suave risa lejana.

-Todas las cosas que te rodean tendrán un nombre, incluida tú misma.

Embla miró arriba y abajo. No debía decir todo lo que pensaba, pero no sabía por qué.

-¿Para qué lo necesitan?

-Para cobrar sentido. Si las cosas no tienen nombre no tienen sentido- sentenció la voz.

Sin embargo, ¿cómo decidir qué preguntar primero?

-¿Le pondrás nombre tú a todas las cosas?

-No. Tú tendrás que ayudarme- respondió la voz-. Lo primero que harás será encontrar a Ask. Es igual que tú, pero él es un hombre. Ambos provenís de los árboles y juntos seréis los

progenitores de la humanidad.

-¿Cómo voy a ayudarte?

Eres un ser humano. Te haces preguntas, deseas buscar las respuestas. Los pensamientos llegan a tu cabeza, eres capaz de interpretarlos, de inventar, de sentir. Puedes aprender y transmitir lo aprendido, incluso sobre cosas que no puedes ver ni tocar.

-¿Igual que no te puedo ver a ti?- giró de nuevo la cabeza tratando de encontrar a quien hablaba.

-Eres un ser humano- repitió-. No necesitas ver para creer. Te dejarás llevar por tus pensamientos y sentimientos para lo bueno y lo malo. Tú y los que serán como tú.

-¿Tú tienes un nombre?

-Lo tuve, sí. Ahora solo debes escuchar mi voz, ésa que a lo largo de los siglos se oirá en otras bocas transmitiendo las mismas palabras. Palabras de hombres que hablarán de profecías y conocerán por inspiración divina las cosas distantes o futuras. Pero también habrá otros que predecirán hechos futuros bien por casualidad o bien utilizando sus dones para deducir lo que es lógico. Cada uno de ellos tendrá un nombre. Algunos se harán llamar profetas, otros videntes o chamanes, y un sinfín de denominaciones que los humanos irán creando.

-¿Por qué lo harán?

-Muy pocos estarán inspirados por los Dioses. Ellos les designarán como sus mensajeros para llevar la palabra a los hombres. Otros lo harán utilizando sus conocimientos para que los que sienten miedo busquen su consuelo, algunos incluso para utilizar a las masas ignorantes a su antojo.

Y tanto unos como otros como el resto de los mortales, dudarán en algún momento, se harán preguntas, sentirán miedo.

-¿Por qué sabes todo eso?

-Porque todo destino está escrito. Tarde o temprano, lo que tenga que ser, será. No habrá un solo hombre capaz de luchar contra lo que los Dioses han designado para ellos. Aún así lo

intentarán. ¿Ves eso de ahí? La mujer miró a su alrededor.

-Es Yggdrasil, el árbol del poder, de la vida. Hay nueve mundos sostenidos cada uno de ellos por una de sus nueve raíces. Él sujeta tanto a los mundos exteriores como a los que existen bajo la tierra. Uno de ellos es de fuego y otro de oscuridad y niebla. Entre esos dos reinos hay un gran caldero de agua burbujeante llamado Hvergelmir, que alimenta las aguas de los doce grandes ríos que flotan sobre el gran abismo vacío. Estás ante el nacimiento de un nuevo mundo después de que el otro haya sido destruido.

-¿Quién lo ha destruido y por qué lo ha hecho?

-Fue la batalla entre los Dioses y los gigantes. El porqué de la destrucción es algo complejo.

Todo hombre, gigante o dios tiene sentimientos. Amor, odio, deseo de poder o de venganza, y toda una espiral que lleva perpetuamente al mundo a destruirse una y otra vez, al ser humano a destruirse una y otra vez. De ahí que las profecías sean constantemente las mismas pero dichas a través de otras voces.

-¿Por qué sabes tantas cosas?

Solo hay que observar la vida de un único hombre y descubrirás que todas las vidas son iguales. Todo es un ciclo perfecto. El hombre nace, crece, ama, siente el dolor, se hace preguntas, busca respuestas, se defiende de quien le daña, lucha para conseguir satisfacer sus deseos, sueños y necesidades…pero por más que luche, ame y odie, al final muere. Puedo predecir cada vida de cada hombre que habrá sobre la Tierra.

-¿A dónde irá cuando muera? ¿Yo moriré también?

-Tu morirás, pero tu nombre nunca lo hará. Será recordado por los siglos de los siglos pasando de boca en boca a través de la palabra de todos aquellos que dictan las profecías y también de los que las creen. Por eso necesitas uno, Embla.

-Entonces, ¿no vas a decirme quién eres?

Mi nombre fue y es Odín, y me aparezco ante ti tras la batalla del destino de los Dioses, la mayor de las profecías, el Ragnarok. Tanto gigantes como hombres y Dioses lucharon en la batalla final, incluso los espíritus de los muertos en la batalla se unieron y terminaron con el mundo entero. Hoy nace de nuevo. Yo os di a ambos el hálito vital, la vida física y el alma; Vili os dio el ingenio y las emociones y Ve los sentidos y el habla.

Ahora un nuevo ciclo comienza, como decían las profecías. Algunos Dioses sobrevivieron y otros resurgirán del mundo de los muertos para sentarse en el que fue mi trono en el Valhalla de los cielos. Existirán moradas que contendrán el alma de los muertos, habrá un nuevo cielo y las almas de buena y virtuosa voluntad vivirán en los mejores lugares. Habrá sitios horribles en el inframundo, donde jamás llegará la luz del sol. Y los hombres y los Dioses crearemos un lugar donde vivir en paz y armonía.

-¿Entonces el mundo no volverá a destruirse?

-Lo hará una y otra vez, y lo profetizarán una y otra vez, tantas veces como hombres nazcan, sientan, razonen y mueran. Ahora ve en busca de Ask, lo encontrarás al final del bosque, donde comienza el mar extenso, flotando sobre las aguas.

Embla continuó caminando hasta que el suelo bajo sus pies se volvió polvo fino de arena y allí, como Odín había predicho, encontró el cuerpo desnudo del hombre. Entonces no vino a su

cabeza pregunta alguna, pero en el pecho aquellos rápidos y leves golpes comenzaron a notarse de nuevo.

 
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May 132015
 

―¿Qué diablos está haciendo? ―susurró Géndel a Bardasa mientras ambos soldados observaban la intensa actividad del profeta, un hombre ya entrado en años ataviado con ropajes oscuros y desgastados, tan anchas las mangas de su camisola que bien algún día podría errar al colocársela e introducir por una de ellas el delgado tronco en lugar de un brazo.

―No te asustes ―respondió imitando el tono de voz de su compañero―. Reconozco que la primera vez impresiona, pero ya he tenido que visitarle en varias ocasiones y no correremos peligro desde la puerta.

El viejo, pues su melena por entero canosa, las profundas ojeras y las ya aparentes arrugas en su rostro permitían describirlo como tal, se movía veloz de un lado a otro de la amplia estancia, que a su vez era dormitorio, estudio y prisión.

―Pero, ¿es cierto lo que dicen, que está loco de atar?

―No me corresponde a mí afirmar la veracidad de dicho rumor, aunque tú mismo puedes ver que muy normal no es que sea. Ahora, piensa un momento en esto: ¿es él el loco, por su extraña forma de actuar y sus divagaciones sobre supuestas visiones del futuro y la interpretación de antiguos manuscritos, o lo es aquel que se cree lo que sale de su desdentada boca?

―¡Por todos los dioses, Bardasa! ―intentó no elevar demasiado la voz, aunque de haber gritado a pleno pulmón sus palabras, probablemente, el viejo no les hubiera hecho el menor caso, tan concentrado se encontraba en sus quehaceres―. ¿Entiendes el alcance de lo que acabas de soltar? ¡Es nuestro mismo rey el que lo mantiene aquí encerrado, el mismo que ha ordenado que vengamos hasta aquí!

―No he dicho que nuestro monarca esté loco por creer a este que tenemos enfrente.

―Pero lo has dejado caer… ―El nervioso soldado echó ligeros vistazos a su espalda, temeroso de que alguien pudiese oírles, pero nadie subiría sin una buena razón la escalera que por único fin tenía aquellos aposentos.

―Tranquilízate, ¿quieres? Sólo te he hecho una pregunta.

―Vale. Entonces, te diré que todo el mundo tiene derecho a creer en una cosa u otra, sin que otra pueda, o deba, juzgarlo. ¿O puedes probar que lo que este hombre asegura que va a ocurrir es mentira?

―Mi trabajo no consiste en averiguarlo.

―Venga, Bardasa. Solo es una pregunta…

El nombrado miró de reojo a Géndel y así se mantuvo inmóvil algunos segundos, incomodando sobremanera a su compañero.

―Está bien ―respondió devolviendo la mirada al viejo, el cual reía a carcajadas y daba algunos saltos sobre la cama antes de avanzar despacio y a grandes zancadas hacia el desordenado escritorio, del que recogió una pluma, mojó esta en un enorme tintero y comenzó a hacer ciertos garabatos en el suelo―. La primera vez que vine a este lugar, el profeta nos entregó un papel en el que dibujó una especie de pájaro con las alas extendidas, del mismo color negro que la tinta con la que está enguarrando el suelo en este momento. Además, bajo el ave dejó un amplio borrón y una serie de letras saliendo del pico.

―¿Qué palabras? ―preguntó el curioso Géndel.

―”Ja, ja, ja”. Esas fueron las palabras.

El más joven clavó sus ojos en el suelo, a unos pocos pasos de donde se encontraban. Así permaneció un instante, hasta que una clara idea se materializó en su mente, relacionada esta con cierto emblema en el que aparecía un cuervo en pose amenazadora.

―¡La invasión del reino de Tarkas!

―Bueno, es lo que se interpretó cuando tres meses más tarde de entregarnos el dibujo, en efecto, el rey de Tarkas envió sus tropas hacia la frontera de ambos reinos con la firme intención de anexionarse parte de nuestro territorio.

―Entonces, ¡no está loco!

―Vaya, te veo muy emocionado.

―¡¿Cómo no estarlo?! Ese hombre es capaz de ver el futuro.

―Puede ser…

―¡Vamos! ¿Lo pones en duda? Vio el futuro y nos avisó de ello. Ahora lo veo claro. Ahora entiendo que nuestro monarca lo mantenga aquí, bajo su custodia, para anticiparse a cualquier problema que surja.

―Eso estaría muy bien, genial, en serio, si realmente hubiese podido hacer algo antes de que el enemigo nos atacara. Por contra, con dibujo o sin él, la reacción de nuestro rey fue de sorpresa. Tuvo que hacer frente a dichas tropas sin estar preparado para ello, sobre la marcha, y perdimos algunas aldeas. No creo que haga falta que te lo recuerde.

―Bueno… Pero es un hecho que lo vio. Quizá en esa ocasión no valiese para mucho, aunque estoy seguro de que este hombre será muy útil para otras tantas. ¡Ve el futuro!

―Sí, un futuro diferente según quién interprete sus visiones.

―¿Qué quieres decir?

―Quiero decir que tras recoger su papel, bajamos a toda prisa las escaleras para informar a nuestro superior más inmediato y, durante el paso por el pequeño puente hasta la siguiente torre, sentí algo en mi hombro derecho. Se trataba de la cagada de un pájaro, descubriendo en lo alto un cuervo que graznaba como si se riera descojonado tras acertarme de lleno con su proyectil. ¿Vio el futuro este hombre? Pongamos que sí. ¿Pero qué futuro vio? ¿El del ejército de Tarkas o el del cuervo y su regalo?

Géndel se quedó con la boca a medio abrir, sin saber qué responder. El profeta, por su parte, se acercó a él de cuclillas, le agarró de una de las muñecas y tiró suavemente de ella, indicándole que le acompañara.

Bardasa asintió con la cabeza a su compañero de armas y este, tragando abundante saliva, comenzó a andar hacia el escritorio, deteniéndose a escasos pasos para observar las líneas de tinta del suelo.

Giró su cabeza a la derecha; a la izquierda; caminó hacia un lado; entrecerró sus ojos y se llevó una mano a la barbilla; terminó de rodear el extraño dibujo…

Tras varios minutos, en los que el viejo se sentó en su cama, movía jovialmente las piernas arriba y abajo y mantenía una perpetua sonrisa que permitía comprobar la total ausencia de piezas dentales, Géndel regresó junto a Bardasa, indicándole que debían irse. Así hicieron, cerrando la puerta con llave al salir.

―Desde donde yo estaba ―inició Bardasa a fin de romper el tenso ambiente creado entre ellos, observando de reojo el pálido semblante de su compañero―, solo pude ver montones de líneas curvas. Eso sí, me pareció advertir una especie de corona a un lado. Por tu expresión, ¿crees que el rey está en peligro… o qué interpretas tú?

Géndel lo miró muy serio, pero ninguna palabra salió de su boca. Continuó andando, cada vez con zancadas algo mayores, hasta que, finalmente, comenzó a correr desbocado. A Bardasa le cogió del todo por sorpresa dicha reacción y procuró darle alcance, aunque era muy rápido. Aún así, no le costó averiguar cada esquina doblada por su compañero, atendiendo a aquellos a los que empujó o los puestos del mercadillo con cuyos elementos colisionó.

La persecución duró poco, una vez que miró hacia el interior de una vivienda por la que un segundo antes se introdujeran, veloces, hasta tres soldados. A su izquierda vio a Géndel, sujeto con gran dificultad por otros dos hombres. A la derecha había alguien más, retorciéndose boca abajo en el suelo, de cuyo rostro daba la impresión de surgir toda aquella sangre que regaba los viejos tablones bajo el mismo. Y al frente, apoyada en el marco de la puerta que debía dar al dormitorio, una mujer con el cuerpo tan solo cubierto en parte por una fina sábana. Por último, a los pies de ella, una corona.
Relatos de Fantasía - Mujer en alcoba
Bardasa miró la cara de la chica y al instante comprendió el dibujo que el profeta hiciera en el suelo de su alcoba. Incluso ahora reconocía la extendida mancha de nacimiento de la mujer en el borrón del supuesto rostro de la figura representada por el viejo. ¿Sería posible que en realidad no se tratara del tipo de interpretaciones que todo el mundo hacía, a su conveniencia, de los dibujos del profeta, que de verdad este hubiese sido tocado por la gracia de los dioses y fuera capaz de hacer predicciones a tener en cuenta, incluso adivinar cosas que de otro modo le sería imposible conocer?

Géndel fue conducido fuera de la morada por cuatro soldados, cada uno sujeto a una extremidad distinta, mientras otros guardias ayudaban al rey a ponerse de pie. Esa nariz rota tardaría un tiempo en sanar y el maquillaje no ocultaría del todo los moratones. No era el momento de informar al monarca de la predicción del profeta, pero, ¿qué distinta interpretación le daría este? Más adelante lo sabría. Más adelante.

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